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Edorta Etxarandio

-SAN VALENTÍN MÁRTIR VIZCAINO, SU CATEDRAL DE BUI CHU, Y LA EXPEDICIÓN DE CONCHINCHINA (I)-

Martitrio de San Valentín de Berriochoa

La catedral de Bui Chu

A fin de despejarnos mediante otro largo viaje virtual, volamos digitalmente a Vietnam, donde recientemente se ha difundido la noticia de que la catedral de Bui Chu, en el norte de Vietnam, se estaba derruyendo, para ser sustituida por un edificio de nueva planta. Y con esa ocasión, rememorar el contexto en que fue mártir nuestro santo elorriotarra, cuya festividad del 4 de julio suele pasarnos bastante desapercibida

Como siempre, lo interesante de recorrer largas distancias está en un método diacrónico. Antes de que el destino turístico contemporáneo haya eclipsado, y así las mejores referencias físicas de lugares y personajes se encuentran actualmente en cuadernos y reportajes como turistas, aquellos ecos de la toma de Saigón en 1975, y la unificación de la República Socialista de Vietnam, tras de la enconada guerra de las parcialidades locales apoyadas por China y Estados Unidos, y  a su vez antes de que esta, la más caliente de las “Guerras Frías”, eclipsara la derrota del colonialismo trasnochado francés en Diem Bien Fu, Tonkin, en el Vietnam del Norte, ya era tierra de sangre en la diócesis de Bui Chu, ahora sufragánea del Arzobispado de Hanói.

San Valentín mártir vizcaino en contexto de las guerras coloniales en Asia

La construcción se debe, en 1885, al encargo del obispo navarro Wenceslao Oñate, nacido en Estella/Lizarra, cuyo cadáver yace enlosado en su obra. La actividad misionera de monseñor Oñate se extendió desde 1869, ocho años más tarde que la decapitación de monseñor Berriochoa, hasta 1897, cuando murió, sin violencia.

Se trata de una fábrica hermosa -78 m de largo, 22 m de ancho y 15 m de altura, con dos imponentes torres de 35 m cada una- de un estilo barroco hispano con detalles orientalizantes.

Pero a causa de su deterioro por falta de cualquier rehabilitación durante siglo y medio, amenazaba ruina, con riesgo para los feligreses. Después de un periodo de reflexión de un año, planteado por la Diócesis, debido a la repercusión mediática y la petición de salvamento por arquitectos expertos, se ha determinado que no es soportable el gasto de repararla, y únicamente cabe derribar y construir una réplica. La catedral no ha sido declarada patrimonio protegido por las autoridades, dadas las difíciles relaciones del régimen pseudocomunista de Hanói con la Iglesia Católica.

Un mapa de aquellas tierras en el siglo XIX

Para ubicarnos, lo mejor es un pequeño croquis de la Indochina francesa:

San Valentín mártir vizcaino en contexto de las guerras coloniales en Asia

El protectorado chino alto-medieval de Annam, designaba históricamente todo lo que después de 1945 se denominó Vietnam, y la etnia annamita es la actual vietnamita.

En tiempos de Napoleón III, era una monarquía, en que se denominaba su titular emperador, de la que era vasallos los reinos de Laos y de Camboya. Con la dominación francesa el nombre se usó para designar al protectorado francés de Annam existente de 1883 a 1945, en el centro de la Indochina francesa, el norte de Vietnam se correspondía al protectorado francés de Tonkín y el sur a la colonia de Cochinchina. La capital del imperio de Annam era Hué, y precisamente en el paralelo 17, a escasos kilómetros al norte, partiendo en dos el territorio del viejo protectorado, se fijó la frontera entre Vietnam del Norte (Tonkin y norte de Annam, capital Hanói) y Vietnam del Sur (Cochinchina y sur de Annamm, capital Saigón), de acuerdo a la Conferencia de Ginebra de 1954, hasta la reunificación cruenta en 1976.

La desaparición de la catedral de Bui Chu, aparte de crear conciencia sobre este especial acervo arquitectónico de la región, nos evoca, como sede obispal del vicariato central de Tonkin, a su residente Valentín de Berriochoa Arizti, quien tiempo antes de la construcción de la iglesia que ahora se derriba, tomó la palma del martirio, émulo de sus predecesores.

San Valentín de Berriochoa

San Valentín, cuyo padre era familia con cierto acomodo, de Elorrio, y la madre de Antzuola, Mónica Arizti, fue ordenado sacerdote a los 24 años, en 1851. Ingresó en la Orden de Santo Domingo en 1853, profesó al año siguiente, estuvo tres años de novicio en Ocaña, y en 1857 llegó a Filipinas, alcanzando su destino en Tonkin el 15 de abril 1858. Allí fué nombrado por monseñor García Sampedro obispo coadjutor del Vicariato Central el 27 de junio siguiente.

Su sede y domicilio oficial era Bui Chu, aunque la persecución de los cristianos por el emperador Tu Duc arreciaba en Tonkin, cuando poco después se supo que una escuadra franco-española atacaba el puerto de Turena. Nueve padres dominicos sufrieron martirio durante el año 1859, y se perseguía con especial interés al obispo Hermosilla, del vicariato oriental, que seguía evadido. Al marchar la escuadra francesa hacia China, la española levó anclas también y partió para Manila, por lo que la persecución siguió más implacable.

Hermosilla y Berriochoa, junto con el padre Almató, habían buscado un último refugio en una barquichuela de pescadores, pues no podían continuar ocultos en tierra, perseguidos de cerca por la policía imperial. Siguieron por el río y buscaron refugio en el pueblecito de Hai Duong, donde aún pudieron sobrevivir veinte días, hasta que fueron delatados por un converso traidor. Apresados los tres, estuvieron encerrados en pequeñas jaulas individuales donde solamente podían estar en cuclillas, y después de un final interrogatorio en el que se les pedía que renegaran de la fe cristiana, cosechando repetida negativa, fueron decapitados el 1 de noviembre de 1861.

Los restos mortales fueron adquiridos en 1885, precisamente cuando se tomó la decisión por monseñor Oñate de construir la catedral de Bui Chu, y trasladados al País Vasco, vía Manila. Sus restos reposan en la Basílica de la Purísima Concepción de su Elorrio natal (la iglesia fue consagrada basílica menor en 1959). Su acta de bautismo es del día 15 de febrero de 1827, y al margen queda escrita esta nota:

“El primero de noviembre de 1861 sufrió en Tung-King el martirio por la causa de Dios, Fray Valentín de Berrio-Ochoa, Obispo de Centuria y Vicario Apostólico de Tung-King, gloria de Elorrio que le vio nacer. El que suscribe, su amigo y condiscípulo, Cura que es actualmente de esta parroquia, pone aquí esta nota para mayor gloria de Dios y de su Mártir. Elorrio, 1 de noviembre de1863.”

Luis Ignacio Borda

Valentín de Berriochoa fue beatificado en 1906 y canonizado en 1988, junto con los otros 116 mártires de Vietnam

San Valentín de Berriochoa
Mausoleo de San Valentín de Berriochoa en Elorrio

Visicitudes de San Valentín hasta nuestros días

Aparte de la suerte de directa salvación como mártir, poco afortunado me parece por lo demás San Valentín.

Su labor misionera fueron tres años de clandestinidad y fuga forzada, precisamente cuando la expedición franco-española a Cochinchina recrudeció la persecución del emperador Tuc Duc, desmintiendo la idea que los misioneros dominicos transmitían, de que eran puros salvadores de almas, y no avanzados de las potencias colonizadoras. Además, ni siquiera su muerte fue la excusa de esa intervención militar, sino un anterior martirio en la cadena de religiosos inmolados. Simplemente padeció su consecuencia.

Después de una beatificación morosa, junto con una cantera de cristianos mártires, franceses, españoles y annamitas, cuando el 1988 es canonizado como el primer santo vizcaíno, le lleva insalvable ventaja San Ignacio de Loiola, en devoción, apropiación bizkaitarra, y trescientos años de título de patrón del Señorío de Bizkaia (de la Diócesis, desde cuando se erige por Pío XII en 1949), a pesar de ser guipuzcoano.

Incluso la notoriedad última del parentesco de la familia Urdangarin con San Valentín* (cuyo nombre de bautismo lleva Juan Valentín de Borbón, 7º en la línea de sucesión de la corona de España), ha sido poco propicia, después de que Iñaki Urdangarin, esposo de S.A. Doña Cristina de Borbón, hermana del Rey Felipe VI, haya sido despojado de su título ducal, y apartados, marido y mujer, de la familia real, condenado por corrupción Iñaki, hallándose en prisión.

* 2.- Agustín José de Berrio-Ochoa Gaztea (Elorrio, P. P. Concepción, n. 1793) casó en Elorrio, parroquia San Agustín de Etxebarria, el 04.09.1815 con María Susana de Garayzabal y Azua-Echevarria. Padres de:

2.3.- Andrés Mateo de Berrio-ochoa Garaizabal-Zenita  (Elorrio, P. P. Concepción, n. 1822); casó con Ana Tomasa de Berriozabalbeitia Cortabarria. Padres de: 

2.3.1.- Aniceto Genaro de Berrio Ochoa y Berriozabalbeitia (Elorrio, P. P. Concepción, b. 19.09.1865). Aniceto casó con Juliana de Elgarresta Arrizabalaga. Tuvieron varios hijos, nacido el primogénito en 1888, una de las hijas pequeñas: 

2.3.1.1.- Ana de Berriochoa Elgarresta (Urretxu. n. 1902; + Zumarraga 1996), que casó con Laureano de Urdangarin Larrañaga (Zumarraga, P. Asunción, b. 8.09.1898; hijo de Diego Urdangarin Arrizabalaga, b. 1873 en Zumarraga, y de Lucía Larrañaga Mendizabal). Laureano fueron padres de: 

2.3.1.1.1.- Juan María de Urdangarin y Berriochoa, que casó con Claire Liebaert Courtain (hija de Guillaume y Marie). Padres de:

2.3.1.1.1.1.- Iñaki de Urdangarin y Liebaert, nacido en Zumarraga en 1968

2.5. Juan Isidro de Berriochoa y Gastea, bautizado en Elorrio el 15.05.1801, de profesión carpintero, casó en igual lugar, parroquia de la Concepción, el 15.06.1825, con María Mónica Arizti Belar, natural de Antzuola (hija de José Ariszti y de Ana María Belar Garaizabal, ambos nacidos en Elosua). Padres de:

  1. – Valentín Faustino de Berrio Ochoa y Arizti, el Santo.
  2. – Juan María de Berrio Ochoa y Arizti, fallecido de niño.
  3. – Felipa Elvira de Berrio Ochoa y Arizti

Los mártires de Tonkin

José María Díaz Sanjurjo

El más famoso de los predecesores, en la nómina de santos mártires tonkineses, fue José María Díaz Sanjurjo. Natural de la parroquia de Suegos, Lugo, en el actual concello de Pol, quien habiendo estudiado en el Seminario de Lugo, y teología y leyes en Santiago, en septiembre de 1842 tomó el hábito de Santo Domingo. Al año siguiente profesó, con apenas 25 años, en el convento de Ocaña, y después del curso, en 1844, tras haber recibido las sagradas órdenes en Cádiz, partió hacia Filipinas.

Pronto fue aprobada su vocación de misionero en Manila, se trasladó a Tonkín en 1845, donde adoptó el nombre de Duc Thay An, sumergiéndose en la lengua y cultura vietnamitas, y donde llegó a ser nombrado vicario apostólico central y obispo en 1849. Fue arrestado, condenado a muerte y decapitado en la capital provincial de Nam-Dihn, el 20 de julio de 1857.

San Valentín mártir vizcaino en contexto de las guerras coloniales en Asia

Expuesta la cabeza al público en pica o cesto, según costumbre, la arrojaron al río con grandes precauciones a fin de que no pudiese ser rescatada por los cristianos. Pero parece que se consiguió, puesto que fue llevada al convento de Santo Domingo de Ocaña -del cual es el protomártir- el 27 de septiembre de 1891.

Es voz común que a través de esa santa reliquia, el Señor ha obrado prodigios y curaciones milagrosas, una de ellas autenticada jurídicamente por la curia arzobispal de Toledo. Fue beatificado, junto con Valentín, su sucesor, y un grupo de misioneros y cristianos mártires del Tonkín, por Pío XII, el 29 de abril de 1951, y canonizado con los demás beatos mártires de Vietnam por Juan Pablo II el 19 de octubre de 1988.

Melchor García Sampedro

San Valentín mártir vizcaino en contexto de las guerras coloniales en Asia

Muerte de diferente método, más truculenta, fue la del martirio del sucesor de monseñor Sanjurjo, el dominico Melchor García Sampedro, a quien el primero consagró en 1855 obispo de Tricomía en Bui Chu.

Natural del lugar de Cortes, parroquia de Lindes, concejo de Quirós, en Asturias, recibió a Berriochoa, junto con monseñor Hermosilla, le consagró su obispo coadjutor, y poco más de dos meses más tarde, fue detenido, antes del año posterior a que su antecesor fuera decapitado, el 8 de julio de 1858, en Kieu-Lao.

Conducido cargado de cadenas a Nam-Dinh, donde se le sometió a tormento, sin que abjurase, fue despedazado públicamente el día 28 del mismo mes y año. No obstante, algunos restos se debieron recoger y conservar, y fueron repatriados treinta años después a Oviedo, donde se celebraron solemnes honras fúnebres el 28 y 29 de abril de 1889. Y al ser el primer santo asturiano, y carecer de la competencia que encontraría San Valentín, tuvo el honor de ser trasladado el cuerpo a la capilla del Rey Casto de la catedral ovetense, y en la actualidad se encuentran en la capilla de Nuestra Señora de Covadonga de dicha catedral.

Jerónimo Hermosilla

San Valentín mártir vizcaino en contexto de las guerras coloniales en Asia

Jerónimo Hermosilla, natural de Santo Domingo de la Calzada, había sido nombrado en 1841, tras la muerte de monseñor Delgado, obispo de Tonkin, en el Vicariato Oriental, del que se había desgajado el Central de Sanjurjo y García Sampedro.

Permaneció en el país trabajando en su labor evangelizadora en lugares aparentemente seguros, luego bajo sigilo, y desde 1858 escondido en cuevas para no ser apresado, desde donde escribiría sus cartas de cautividad dirigidas a los católicos convertidos.​ Fue capturado el 20 de octubre de 1861, y llevado a Hai Phong junto a Valentín de Berriochoa y Pedro Almató Ribera, tras la traición del apóstata, torturado en una jaula de 1,20 m de altura, terminó decapitado junto a sus compañeros mediante espada el mismo 1 de noviembre de 1861.

En 1906, coincidiendo con su beatificación, la antigua capilla de San Jorge de la catedral de Santo Domingo de la Calzada, pasó a ser dedicada a Jerónimo Hermosilla, colocándose una imagen suya en el centro del retablo, como se aprecia en la foto. El 19 de septiembre se honra su memoria en su localidad natal.

La evangelización de Tonkin

Tonkin se caracteriza por haber sido evangelizado desde finales del siglo XVII por dos Institutos misioneros, los dominicos y los misioneros del Seminario de Misiones Extranjeras de París, y al tiempo, por la rapidez y número de las conversiones, y la brutalidad de la prohibición del cristianismo por los reyes de la dinastía Nguyen.

El Vicariato General Oriental, con sede en Hai Phong, luego escindido en otro Central, con sede en Bui Chu, era el que llevaban los dominicos, y el elenco de mártires de la Orden en el Vicariato de Tonkin Oriental se había comenzado con Monseñor Ignacio Clemente Delgado, quien lo gobernó desde 1799 hasta 1838. Como primera providencia se apresuró también él a nombrar, como lo habían hecho sus antecesores, un obispo coadjutor, designando como tal al padre Domingo Henares en 1803. Alcanzaron a desarrollar un largo apostolado. Tanto uno como otro habían de morir mártires en 1838, el 25 de junio el segundo, decapitado, y por las privaciones de la cárcel, condenado a muerte, el primero, el 21 de julio, a sus 84 venerables años.

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